En la Antigua Roma el Edicto era un mandato o decreto publicado con autoridad de un magistrado. El concepto procede del latín edictum, un vocablo que se utilizaba para nombrar al pronunciamiento de los magistrados romanos sobre cuestiones relativas a su competencia.

En la actualidad, un edicto se refiere a los anuncios fijados en lugares públicos de las ciudades, villas o edificios gubernamentales sobre algún asunto que sea notorio y de conocimiento general.

La Alcaldía Municipal es un órgano que auxilia las labores de los Juzgados respecto a la publicación de los Edictos de los Juicios Sucesorios Intestamentarios por un plazo de quince días hábiles en sus estrados, a fin de que los herederos o interesados tengan conocimientos de sus posibles derechos hereditarios.